El hecho mantuvo en vilo a Uruguay.
Una historia que ha conmovido al país es el caso de Andrés Morosini que raptó a sus hijos en Mercedes y los asesinó en su vehículo y él quitándose la vida arrojandose al arroyo Don Esteban, en un caso extremo de violencia vicaria que conmocionó a Uruguay.

Luego de dos días de intensa búsqueda, buzos de la Armada encontraron el pasado viernes por la mañana los cuerpos de Andrés Morosini, de 28 años, y de sus hijos de 6 y 2 años dentro del automóvil en el que viajaban, sumergido en el arroyo Don Esteban, en el kilómetro 58 de la ruta 20.
El caso había generado gran conmoción en el país luego de que Morosini raptara a los niños en Mercedes, desobedeciendo una medida cautelar de no acercamiento por violencia doméstica denunciada por la madre de los menores, Micaela Ramos.
La búsqueda y los indicios. Las cámaras de seguridad habían captado al vehículo —un BYD rojo— circulando en dirección al interior del departamento de Río Negro. Posteriormente huellas detectadas en las inmediaciones del arroyo Don Esteban reforzaron la hipótesis de que el auto había ingresado a la zona, lo que llevó a concentrar allí los operativos.Con el apoyo de drones, helicópteros, perros rastreadores y un despliegue terrestre, la búsqueda se intensificó hasta que buzos especializados localizaron el coche a varios metros de profundidad.
Confirmación oficial y reacciones.
El Ministerio del Interior expresó su “profundo dolor”, acompañando a la familia y a la comunidad de Mercedes en este momento de duelo.
El ministro Carlos Negro suspendió actividades públicas y resaltó el trabajo coordinado entre la Policía, la Armada y Fiscalía durante el operativo. La fiscal del caso sostuvo que “se hizo todo lo que estaba a nuestro alcance”, al tiempo que dispuso pericias forenses para establecer las causas de la muerte.
Un país conmovido.
El desenlace generó consternación en la sociedad uruguaya y renovó el debate sobre la violencia vicaria, fenómeno que en los últimos años ha dejado varias víctimas en el país.La ministra de Salud, Cristina Lustemberg, señaló que este tipo de crímenes son “la forma más desgarradora y cruel de violencia de género, porque involucran a seres indefensos para dañar a la madre”. Además, recordó que en 2023 se registraron seis casos de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia vicaria, a los que se suman cuatro en 2024 y ahora los dos de este año.
Morosini, jockey y obrero de la construcción, conocía la zona del arroyo debido a que había trabajado en la construcción del puente de la ruta 20, lo que explicaría el lugar escogido para el desenlace.











